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Antes de que mi hija comenzara la terapia ... *

Antes de que mi hija comenzara la terapia, estaba extremadamente ansiosa por ir a los ginecólogos porque no podían usar un espéculo para examinarla. Todo su cuerpo se ponía muy tenso durante el examen y lloraba de dolor. Mi hija conocía el nombre de su condición, vaginismo, pero no pudo encontrar ningún médico que pudiera tratarla.

Durante los últimos años, especialmente desde una agresión sexual por fecha, la personalidad de mi hija había cambiado. Pasó de ser una persona muy alegre y tranquila a ser muy temperamental. A menudo me criticaba sin motivo alguno. A menudo me sentía como si tuviera que "caminar sobre cáscaras de huevo" a su alrededor para mantener la armonía. Parecía muy infeliz y tensa.

Durante su terapia, compartió muchas de sus experiencias conmigo. Al principio, estaba nerviosa antes de cada sesión y no quería ir. A medida que avanzaba, estaba emocionada y decidida. Estaba muy feliz de que la mayoría de sus sesiones fueran exitosas y de que finalmente había encontrado terapeutas con los que se vinculó desde la primera reunión, que entendían exactamente cuál era su problema y confiaban en que la ayudarían. A medida que avanzaba el tratamiento, noté un cambio en la personalidad de mi hija. Parecía más feliz, más relajada y mucho menos temperamental. Pudimos mantener conversaciones sin que ella se enojara conmigo sin ningún motivo y comenzamos a pasar más tiempo hablando juntos. Su apariencia también cambió en esta época. Su maquillaje, que había sido oscuro y severo, se volvió mucho más suave, reflejando el cambio en ella.

Cuando fue al ginecólogo después de completar la parte "física" de su terapia, estaba un poco nerviosa pero también emocionada porque estaba segura, ya que había realizado con éxito el mismo procedimiento durante la terapia muchas veces. Estuvo bastante relajada durante el examen y ¡salió muy bien!
Creo que la atmósfera relajada de las sesiones de terapia, el ritmo del tratamiento al nivel de comodidad de mi hija, su determinación de tener éxito, la concentración en que conozca mejor su cuerpo y luego aumentar a sesiones dos veces por semana fueron fundamentales para el éxito. Sé que mi hija continúa su terapia para trabajar en otros problemas de su vida y continuaré brindándole mi apoyo *.

- LL

* Los resultados pueden variar de persona a persona